Imagina que estás en un futuro en el cual existe una tecnología muy avanzada, hay un nuevo juego de moda, una nueva atracción en la cual has decidido participar.
Entras en una habitación circular muy oscura en la que no te ves a ti mismo, de repente aparece un espejo delante de ti y solo puedes ver tu reflejo actual en el.
Estás sentada y un empleado de la atracción coloca unos cables en tu nuca y desaparece.
Una voz surge de la oscuridad y te pregunta…¿Quién eres?
Yo soy “Maria de tal” nacida en el año 2063, en la ciudad XXXX del pais XXXX.
¿Cuál es tu historia? ¿Cuáles son tus luchas? ¿Cuál es tu religión? ¿Cuál es tu bandera? ¿Cuáles son tus creencias?... la voz pregunta y pregunta, tu hablas y en el espejo aparece tu historia de vida con la cual te identificas plenamente.
Una parte del juego acaba, el espejo se mueve hacia un lado en la pared circular y se funde en la oscuridad, aparece frente a ti otro espejo, y una suave corriente de luz se transmite a través del cable que tienes conectado en tu nuca. De repente aparecen recuerdos nuevos en tu mente y una imagen nueva aparece en el espejo.
¿Quién eres? pregunta la voz.
Yo soy “Elena de tal” nacida en el año 1801 en la ciudad de Roma en Italia.
¿Cuál es tu historia? ¿Cuáles son tus luchas? ¿Cuál es tu religión? ¿Cuál es tu bandera? ¿Cuáles son tus creencias?... la voz pregunta y pregunta, tu hablas, ya no recuerdas a “María de tal”,ya no existe ni existió ni existirá para ti, solo sientes que eres Elena y su historia y te sientes normal, bien, porque no hay mas recuerdos que los de Elena, no hay mas conciencia que esa.
Y el juego continúa, los espejos siguen girando hacia el fondo de la oscura y circular habitación, y aparecen espejos nuevos que se iluminan, a la vez que una corriente nueva de luz cosquillea tu nuca a través del cable y archivas la imagen y su historia.
En el momento que archivas olvidas y acto seguido sin darte cuenta de ese proceso te identificas con la nueva imagen y su historia inherente. El proceso pasa desapercibido para ti. Eres alguien nuevo en cada espejo pero no lo sabes, no tienes conciencia de ello.
Distintos nombres, distintos países, distintos idiomas, distintas costumbres, distintas religiones, distintas razas distintos años y siglos… e incluso distintos planetas.
Te reflejas ahora humano, ahora flor, ahora árbol, ahora caballo…
Soy María, la olvido, soy Elena, la olvido, soy Anton, lo olvido, ahora soy Peter, lo olvido, soy Margaret, la olvido…. y así el juego continua durante un tiempo corto para ti, ya que olvidas a la vez que cada espejo se funde en la oscuridad y aparece un nuevo reflejo de ti mismo/a.
Se funde en la oscuridad un último espejo y de repente todo se ilumina incluido tu, pero la luz que te refleja a ti es tan intensa que en principio no te puedes ver a ti mismo, pero si puedes ver todas las imágenes que han pasado por los espejos, y de golpe todos los recuerdos de cada uno de los personajes que has interpretado y olvidado están activos en tu cerebro, todas tus identidades te rodean… y los sientes a todos, te identificas con todos, a todos los has interpretado tu y todos están activos ahora. Eres como un actor al que están homenajeando sentado en el centro de todas sus interpretaciones dentro de una larga carrera artística.
Y todos están vivos, porque tu estás vivo, todos existen ahora, porque tu existes siempre en el ahora.
Sientes que puedes en cualquier momento escoger un espejo alargar el cable que hay conectado a tu nuca a través de ti, conectarlo en la nuca de la imagen que te refleja y vivir la identidad que quieras, puedes revivir una de esas vidas y hacerlo de la misma forma o cambiarla… pero te cuesta escoger, todos son tu y no tienes ya una referencia temporal, estás en el no tiempo, no hay pasado, no hay futuro, ya que el tiempo dependerá de la identidad que escojas revivir y al igual que si estuvieras viendo un centenar de películas a la vez, todas están siendo filmadas y pasadas en este momento, el protagonizar una u otra y meterte en una determinada línea de tiempo, solo depende de tu enfoque.
Estás sintiendo y amando a cada uno de tus personajes, todos son especiales, todos tienen sus razones, sus emociones, sus vivencias, todos te han aportado experiencia y sabiduría… sientes que es como escoger entre tus hijos. Es un dilema para ti.
Pero mientras observas tus yos, de nuevo aparece la voz misteriosa y te pregunta ¿Quién eres?
Entonces lo sabes, te das cuenta de que esa luz que te cubre es tu cuerpo real, eres verdaderamente tu, el dilema se resuelve y tu respondes YO SOY.
Y un nuevo espejo, esta vez sin imagen aparece delante de ti para que puedas entrar en el y volver a crear y experimentar una vez mas, otra parte de ti mismo.
TU, quien quiera que seas en este momento, al igual que yo, entramos en el juego de los espejos hace muuuuucho tiempo y ninguno a la vez. Nos sentimos y experimentamos al otro lado del espejo metidos de lleno en nuestro papel, hemos olvidado el resto de nuestras solemnes interpretaciones junto con los conocimientos y experiencias que adquirimos y que en nuestro ahora, en nuestro personaje actual nos vendría muy bien saber.
Pero te voy a contar un secreto.... donde de verdad estás es en el centro de la habitación circular rodeado de espejos, mas no te preocupes ni te sobreesfuerces por identificarte con quien de verdad eres, ahora no es el momento, estás en pleno juego y la identificación con el personaje es una de las reglas para crear interpretaciones y experiencias magistrales, lo que no es una regla del juego es el olvido y aislamiento de tu verdadero ser. El actor siempre puede regresar a casa para dormir, comer o en los descansos entre escenas, no interpreta su papel del momento las 24 horas del día.
No acumulamos experiencia y sabiduría para olvidarlo y partir de cero en cada nueva interpretación, no es una regla que lo que en verdad somos se quede aislado completamente del juego, la sabiduría y experiencia del actor que interpreta, engrandece al personaje.
No hace falta que entres en conflicto con el personaje que al fin y al cabo también eres tu, solo deja que ese otro TU olvidado también participe, porque en realidad el guión de la película que tenías que interpretar lo tiene esa parte de ti y hay muchas cosas que estas interpretando que no forman parte del guión.
Y ¿como puedes contactar con ese otro TU que es quien sabe lo que tienes que hacer?
Bien, hay muchas maneras aunque creo que lo de llamarle al móvil no funciona.
Pero ya que nos hemos quedado atrapados en el otro lado del espejo... porque no tratar de hablar a través de el a la luz que nos esta mirando desde el centro.
Si, al principio solo vas a ver tu imagen actual... pero no importa, lo que importa es saber que le estas hablando a la luz que en verdad eres, al cuerpo de luz que en verdad tienes y que esta al otro lado del espejo tapado por la imagen del personaje que interpretas.
Si te acuerdas de hablarle con cariño y mirándote a los ojos un ratito cada día y le dices a tu luz que la quieres y que reconoces su presencia en ti, podrás ver en el espejo la luz que eres, tu verdadero cuerpo.
A veces podrás ver esa luz en la imagen de ti que se refleja y otras veces la veras en medio de ti y el reflejo de tu aspecto actual en el espejo.
También la podrás sentir como una corriente de aire o una cierta energía que te mueve.
No te asustes cuando la veas o sientas, el desconocimiento y el olvido puede provocar que nos asustemos, si eso sucede retírate y déjalo para el día siguiente hasta que te confíes. Cuando eso suceda háblale con amor y sin reproches mirándote a los ojos siempre, y mientras le hablas deja muchos espacios de silencio en la conversación para poder sentir, tómatelo como una especie de meditación activa, porque a través del sentimiento te responderá o lo hará en el transcurso de los días siguientes a través de alguna sincronicidad, pensamiento, algún hecho etc, puede responderte modificando tu guión poniendo en tus manos algún libro, en la frase de alguna persona, en alguna película... lo puede hacer en infinidad de maneras, solo tienes que estar atento.
Entre 5 y 10 minutos contigo mismo cada día es suficiente.
Llegar a la comprensión de que existe otro yo o parte de ti, al que llamamos alma o YO elevado porque tiene el conocimiento de todos nuestros yos es importante, porque ese YO es real, tan o mas real que el yo que interpretas.